Durazno (Prunus persica)

El Durazno (melocotón, presco) (Prunus persica) es el nombre del árbol y de la fruta que produce, la cual contiene una única y gran semilla encerrada en una cáscara dura. Esta fruta, de piel aterciopelada, posee una carne amarilla o blanquecina, de sabor dulce que despide un delicado aroma.

Los Duraznos, junto con las cerezas, ciruelas y chabacanos son frutas de hueso (drupas). Esta especie se divide en variedades cuya carne se separa fácilmente del hueso y en otras que se adhieren firmemente a él, como la variedad llamada pavía. Las variedades de carne blanca son típicamente muy dulces, con escaso gusto ácido y las más populares de países como China, Japón y sus vecinos asiáticos, mientras que las de carne amarilla predilectas de los países europeos y norteamericanos, poseen un fondo ácido, que se paladea junto al dulzor. La piel de ambas variedades tiene tonos rojizos.
Nectarinas, pelones o pavías. La Nectarina, pelón o pavía es una variante del Durazno con piel no vellosa, sin embargo, pertenece a la misma especie. En muchas ocasiones esta variante nace del propio árbol del durazno como un brote mutado que se suele injertar para crear una especie cultivar. Es corriente que los árboles de durazno produzcan de vez en cuando unas cuantas nectarinas y viceversa. Éstas, al igual que los duraznos pueden ser de carne blanca o amarilla y adherida al hueso o suelta.
Los peladillos son una variedad del pérsico, cuyo fruto tiene la piel lustrosa y la carne dura y pegada al hueso.
Las pavías son una variedad del pérsico, cuyo fruto tiene la piel lisa y la carne jugosa y pegada al hueso.
Las nectarinas son frutas que resultan del injerto de ciruelo y durazno.
La primera referencia registrada de las nectrinas se remonta a 1616 en Inglaterra, pero con toda probabilidad habrían sido cultivadas mucho antes en Asia central.Fuente.Fin