Berenjenas (Solanum melongena)

La Berenjena (Solanum melongena) es una planta anual del género Solanum dentro de la familia de las solanáceas, nombre que según la creencia proviene del vocablo persa بادنجان bādinyān, que luego pasó al árabe con una muy ligera variación, باذنجان bādhinyān, y de ahí al español.
Fruto.
El fruto, comestible, es una baya de 5 hasta 30 cm de longitud de forma esférica, oblonga o alargada en la mayoría de los casos, con una piel lisa, brillante y de colores diversos según la variedad, la más común es la de color morado al madurar pero existen blanca, púrpura, negra, amarilla y roja o de colores mezclados sobre todo con colores blanco, morado y verde. La pulpa es consistente, de textura esponjosa, de color blanco, tiene cierto sabor amargo, presenta pequeñas semillas de color amarillo. Se encuentra todo el año al ser cultivado en época de bajas temperatura en invernadero.
En la piel del fruto se han identificado antocianinas (flavonoides), pigmentos que le confieren el color morado.
Conservación del fruto.
Su conservación debe ser en un lugar refrigerado hasta su consumo y debe consumirse lo más pronto posible (aguanta poco más de diez días), ya que el fruto pronto desarrolla manchas pardas y empieza a amargar.
Cocina.
Debe tomarse siempre cocinada, nunca cruda. La berenjena es un producto culinario muy apreciado por diferentes culturas, existen platos típicos como en Grecia la Moussaka, en Turquía el İmam bayıldı. Tiene sabor agradable asada y frita, pero no así hervida, también se consume salteada o rellena. La pulpa por su textura es muy cavernosa llena de aire y agua, al freír absorbe demasiado aceite y se produce un efecto de que el agua que pierde lo sustituye por la grasa y el aceite penetra para ocupar el lugar en los huecos, de esta forma contiene excesivas calorías.
Medicinal.
Aunque la medicina tradicional le atribuye al fruto licuado crudo en agua, propiedades como diurético, la utilización de jugo fresco o tomarlo crudo resulta peligroso debido a la toxicidad de la solanina. Lo mismo se pueden decir de sus hojas.
Ciertos flavonoides (pigmentos de la piel) de la berenjena ayudan a reducir el colesterol y a prevenir la arteriosclerosis. Machacando la fruta en forma de pasta ejerce un efecto suavizante si se aplica a la piel que se han producido quemaduras, en especial las solares y también aplicado a zonas doloridas por reuma es utilizado como bálsamos calmando los dolores reumáticos.
Los flavonoides tienen propiedades antioxidantes, por lo que la convierten a la berenjena en una verdura recomendada en la prevención de enfermedades cardiovasculares, degenerativas y del cáncer.
El fruto contiene asismismo estatinas que se emplean para el tratamiento de las dislipemias como la hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia y otras. Fuente, Imagen.Fin