Nuez de Brasil (Bertholletia excelsa)

La Nuez de Brasil o Castaña de Monte (Bertholletia excelsa), es una árbol nativo de Suramérica, específicamente de Bolivia, Perú, Brasil, Guyana, sur de Venezuela y sureste de Colombia.
Características
El árbol que produce la nuez del mismo nombre, es la única especie del genero Bertholletia. Se encuentra como árboles dispersos o en grupos hasta de 100, sobre suelos bien drenados en grandes bosques de las cuencas de los rios Amazonas, Negro y Orinoco. Es un árbol grande que alcanza entre 30 y 50 m de altura. El tronco tiene de 1 a 2 m de diámetro. Puede vivir por 500 años o más. En la Amazonía peruana se han encontrado árboles de hasta 1.200 años de antigüedad. El tronco es recto y no ramificado hasta la mitad de su altura, pero con una corona inesperada de ramas grandes sobre el pabellón de los otros árboles circundantes. La corteza es grisácea y lisa.
Las hojas son caducas, alternas, simples, oblongas, de 20a 35 cm de largo y 10 a 15 cm de ancho. Las flores son pequeñas, verdosas-blancuzcas; cada flor tiene un cáliz dividido en dos, seis pétalos amarilllo-crema desigualmente coloreados, y estambres numerosos.
Sus flores sólo se pueden polinizar mediante la acción de un insecto lo bastante fuerte. Las abejas Euglossinae de los géneros Eulaema, Xylocopa, Bombusy Centris, polinizan el árbol de la nuez de Brasil. Las orquídeas producen un olor que atrae las abejas macho, que a su vez lo requieren para atraer a las hembras y acoplarse, por lo cual hay una simbiosis indisoluble entre el árbol, la orquidea y las abejas.
Si las orquídeas y las abejas están presentes, el fruto toma 14 meses para madurarse después de la polinización de las flores, y alcanza entre 10 y 15 cm de diámetro y 1 a 2 kg de peso, con cáscara leñosa de 8 a 12 mm de grosor. En el interior contiene 8 a 24 semillas de forma de media luna, de 4 a 5 cm de largo. Un árbol maduro puede dar entre 200 y 400 frutos.
Los monos capuchinos saben abrir las nueces usando una piedra como yunque. La cápsula contiene un agujero pequeño en un extremo, que permite a roedores como los agutís, abrirla al roer; entonces comen parte del interior y entierran el resto, esperando consumirlo posteriormente, de manera que algunas de estas semillas "escondidas" pueden germinar para producir árboles nuevos. En realidad, la mayoría de las semillas son "plantadas" por los agutís en lugares sombreados, germinan un año después y el desarrollo de los árboles depende de la cantidad de luz solar que eventualmente pueda llegar a las plantas nuevas, por lo que a veces la planta debe esperar a que otro árbol caiga para que un claro de luz permita el crecimiento del joven. Fuente, Imagen.Fin