Jamón Serrano

El Jamón Serrano es un alimento en conserva obtenido a partir de la salazón y secado al aire de las patas traseras del cerdo. Este mismo producto recibe también el nombre de paleta o paletilla cuando se obtiene de las patas delanteras. También recibe los nombres de jamón ibérico y jamón de bellota. La denominación "jamón serrano" está protegida como Especialidad Tradicional Garantizada (E.T.G.) por el Reglamento de la Unión Europea 2082/92, en el que se definen las características del proceso y del producto terminado.
Son especialmente famosos los jamones que se producen en la sierra de Huelva, especialmente en Jabugo (España), en Guijuelo, pueblo de la provincia de Salamanca (España), en Los Pedroches, pueblo de la provincia de Córdoba (España) y en Trevélez, pueblo de la provincia de Granada (España). También es famoso el jamón con Denominación de Origen "Dehesa de Extremadura". En Portugal se utiliza la palabra "presunto" para denominar este tipo de jamón. En Argentina se distingue el Jamón Serrano del jamón crudo por estar el primero recubierto de pimentón y por venderse más estacionado.
En el llamado proceso de curación se pueden encontrar tres factores imprescindibles que, al conjugarse, producen una maduración ideal en los jamones.
Los métodos de elaboración artesanal y su tradición, ya histórica, los avances e innovaciones tecnológicas en la producción. Inviernos fríos y secos y veranos suaves y cortos.
Propiedades nutricionales. Desde el punto de vista nutricional, el proceso de modificación de sus proteínas y sus grasas durante su curación hacen del jamón un producto ligero, con más proteínas y menos grasas que el producto en fresco. Sus proteínas son de alta calidad, es decir, contiene todos los aminoácidos esenciales (100 g de jamón serrano equivalen al 33% del consumo diario de proteínas recomendado).
Además, es un producto que no necesita colorantes. El Jamón Serrano es muy digestivo y sano. Contiene ácidos grasos insaturados y es un alimento rico en vitaminas B1 y B6, fósforo, hierro, potasio y zinc. De hecho, un estudio realizado por el Centro Grand Forks de Investigación de Nutrición Humana, asegura que el serrano es muy recomendable para retrasar la aparición de la fatiga en los deportistas gracias a sus contenidos en vitaminas y minerales.
Posee un buen equilibrio de ácidos grasos, de similar naturaleza que las del aceite de oliva. Además, pese a que está curado en sal, apenas contiene este mineral. Comer un par de lonchas o tres equivale a tomar 3 g de sal a la semana. Fuente.Fin