Molcajete

El Molcajete (3)
Por: Ramón Cordero G.

Se trata de un mortero como los que usaban los viejos farmacéuticos para triturar algún ingrediente. La diferencia es que en las cocinas de antes, además de tener un tamaño suficiente como para preparar una buena cantidad de salsa, eran de materiales como la piedra volcánica o el barro.
Por supuesto que los más durables son los de piedra, pero hay que recordar que no en todo el territorio mexicano se podía contar con la cercanía de rocas apropiadas, así es que en esos otros sitios optaron por fabricarlos con barro cocido, pero marcando rugosidades en su fondo. El rasgo distintivo es que también tiene tres patas para darle estabilidad.
Al igual que en el metate, se necesita de otra piedra para machacar, pero en este caso es una pequeña pieza del tamaño aproximado de un puño y que tiene la forma precisa para quedar sujeta en una mano. Se trata del tejolote (4) que, recorriendo la áspera hondonada, machaca sal, chiles, ajos y jitomates.
Observa bien en los puestos del mercado donde se vende comida preparada. En algunos podrás encontrar que la salsa para quesadillas, tacos de carnitas o barbacoa, se ofrece en simpáticos molcajetes en los que por puro gusto artístico, se ha labrado la cabeza de un cerdo al costado. Adornos típicos de distintas regiones que les hacen característicos.

(3) La palabra también viene del náhuatl y está compuesta por dos raíces: Molli, que significa salsa y caxitl que es cajete, cazuela o hueco. En términos simples es el recipiente para hacer la salsa.
(4) Tetl es piedra y xolotl, muñeco, ambos en náhuatl. Un muñeco de piedra para moler. Fuente.Fin